San Antonio Unido se declara en quiebra: “Perdón de corazón a todos los hinchas”

La historia se detiene, y duele. San Antonio Unido, el club que durante más de medio siglo fue orgullo de una ciudad y emblema del fútbol porteño, ha anunciado su quiebra.

Así lo confirmó este miércoles su presidente, Guillermo Lee, en una declaración cargada de emoción, resignación y tristeza: “Hoy la situación es crítica y no tenemos por dónde… Perdón de corazón a todos los hinchas”.

El dirigente no ocultó su pesar frente a una realidad que venía gestándose hace meses. A pesar de diversos esfuerzos por mantener con vida a la institución lila, el panorama económico terminó por aplastar los últimos intentos por salvar al club. “Hemos hecho todo lo posible. La empresa privada nos aportó solo 45 millones de pesos, lo que no alcanza ni para un mes de funcionamiento”, reveló.

Las cifras son implacables. Según explicó Lee, por cada partido jugado como local en Cartagena, el club sufría pérdidas cercanas a los 3 a 4 millones de pesos. Cuando el equipo hacía de local en Santiago, la pérdida se disparaba hasta los 7 millones por encuentro. A eso se suma la campaña de aportes voluntarios que, pese a la solidaridad de los hinchas, apenas logró recaudar 185 mil pesos.

“Tratamos de vender el club a costo cero, sin pedir un peso. Solo queríamos que alguien lo salvara. Pero nadie se interesó”, lamentó Lee, quien visiblemente afectado pidió perdón a la comunidad sanantonina, a los jugadores, funcionarios y, especialmente, a la hinchada lila que por décadas ha acompañado a su equipo en las buenas y en las malas.

La noticia golpea como un mazazo a la provincia, que ve cómo uno de sus íconos culturales y deportivos más queridos se apaga en silencio. Fundado en 1961, San Antonio Unido no solo fue un equipo de fútbol: fue símbolo de identidad, de resistencia y de esperanza para miles de porteños.

Hoy, esa historia entra en pausa. Una pausa que nadie quería. Una pausa que deja un vacío imposible de llenar.

Mientras las lágrimas se confunden con los recuerdos, queda una certeza: San Antonio Unido vivirá para siempre en el corazón de su gente. Y aunque hoy el club caiga, su legado no se quiebra. Porque en cada niño que sueñe con vestir la camiseta lila, en cada hincha que recuerde un gol en el Municipal o una tarde en la galería, San Antonio Unido seguirá jugando. Y tal vez, algún día, volverá.