Portaaviones Gerald R. Ford se une a operación militar de EE.UU. frente a Venezuela

Tensión en el Caribe.

Con más de 5.000 militares y una docena de aviones tácticos a bordo, el USS Gerald R. Ford refuerza la presencia estadounidense en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico, en medio de crecientes tensiones con Caracas y Bogotá.

El portaaviones USS Gerald R. Ford, el más moderno de la flota estadounidense, arribó en las últimas horas al mar Caribe para unirse al despliegue militar de Estados Unidos frente a las costas de Venezuela, operación que Washington justifica como parte de su estrategia para combatir el narcotráfico en la región.

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, confirmó la llegada del portaaviones y explicó que el objetivo es aumentar la flota en el área del Comando Sur, fortaleciendo las capacidades operativas estadounidenses. “La presencia ampliada de fuerzas estadounidenses en la zona reforzará la capacidad de detectar, vigilar e interrumpir las actividades y agentes ilícitos que pongan en peligro la seguridad y la prosperidad de la patria estadounidense y nuestra seguridad en el Hemisferio Occidental”, señaló Parnell.

El alto funcionario añadió que “estas fuerzas aumentarán y mejorarán las capacidades existentes para interrumpir el tráfico de drogas y dañar y desmantelar a las organizaciones delictivas transnacionales”, destacando que el Gerald R. Ford llega acompañado por 5.000 militares y una docena de aviones tácticos.

La llegada del buque insignia representa una importante escalada del poder militar estadounidense en una zona ya tensionada por el amplio despliegue naval iniciado el pasado 19 de agosto, durante la administración de Donald Trump, que ha incluido operaciones armadas contra supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico.

De acuerdo con reportes del Departamento de Defensa, los más recientes enfrentamientos se produjeron el 9 de noviembre, cuando fueron atacadas dos embarcaciones, dejando al menos seis personas muertas. Con ello, la cifra total de fallecidos durante estas operaciones asciende a 76 personas, todas señaladas por Washington como narcotraficantes.

Caracas, sin embargo, ha denunciado que Estados Unidos utiliza el combate al narcotráfico como pretexto para un cambio de régimen, acusándolo de buscar el control de los recursos naturales venezolanos.

En paralelo, la ofensiva también ha generado roces diplomáticos con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, uno de los principales críticos de la estrategia estadounidense. Estas tensiones incluso llevaron al expresidente Trump a acusarlo de vínculos con el narcotráfico e incluirlo en la llamada “lista Clinton”, lo que profundiza la crisis política y militar en la región.